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Así es Cathy, la mujer que ha desplumado a David Guetta

La exmujer del famoso Dj es mucho más que «la mujer de», era el cerebro que conducía la carrera de este

«He oído decir que detrás de un gran hombre hay una gran mujer: Quizá sea cierto, pero no en mi caso. ¡Cathy no está detrás de nadie!». Acertó el popular Dj David Guetta cuando escribió sobre la que ya es su exmujer. Con esas palabras se refería en la revista «Pacha» a la que no solo fue su esposa y es madre de sus hijos, sino también su principal socia. Cathy Guetta, que estuvo casada más de 20 años con el astro francés, no es ninguna mujer florero. Celebridad en Francia y aunque más desconocida en España, es una empresaria de éxito, directora creativa de los shows de quien era su marido y, al fin y al cabo, el cerebro que se escondía tras los platos del mago de la electrónica. Porque si uno al verla preguntaba «¿Quién es? ¿La mujer de Guetta?», le decían que «Es Cathy, el "coco" de todo esto».

 

Era ella quien se encontraba entre las bambalinas de la discoteca «Ushuaia» en la playa ibicenca d’en Bossa. Vestida con potentes colores eléctricos y encaramada a unos altísimos tacones no perdía detalle del espectáculo. Hablaba con el regidor, observaba a su alrededor y esperaba su momento. Cuando la música se lo indicaba ocupaba su puesto en el escenario acompañada de gogós. Lanzaba besos, bailaba y volvía hacia atrás. Su marido seguía pinchando y ella corría a la zona vip. Saludaba a todo el mundo. Entonces aparecía una de las sorpresas que tenía preparadas: una bailarina suspendida de unos globos danza sobre la piscina central. Cathy se emocionaba y llamaba la atención de todos los presentes para que nadie se perdiera detalle. Es una maga de las relaciones públicas.

 

Mujer de negocios

Cathy Guetta, hija de padre camerunés y madre francesa, nació el 26 de marzo de 1967. A sus 45 años, los medios franceses la definen como «la reina de las noches parisinas», «incondicional de la fiesta» e «intrépida mujer de negocios», además de valorar siempre su «talento organizador». Empezó como camarera en 1989 y ahora cuenta con una colección de zapatos diseñada por ella misma, una agencia de comunicación («My Love Affair») y hasta ha publicado un libro, «Bains de Minuit». Lo último ha sido inaugurar la primera pista de baile que se construye dentro de un aeropuerto. Fue en Ibiza, claro.

 

Mucho ha llovido desde que, según cuentan, pegaba junto a Guetta los carteles de sus primeros espectáculos. Pero Cathy no pierde el olfato empresarial y busca cómo innovar. Con más de 40.000 seguidores en Twitter, toma el pulso al mundo y a la noche en cada momento. «Procuro desarrollar otras formas de ocio (en referencia al nuevo club del aeropuerto) para colaborar con diferentes Dj’s y seguir ampliando los horizontes de la fiesta», explicaba durante la presentación del «F*** Me. I’m famous Ibiza Airport Lounge club». «La figura del Dj está experimentando un cambio parecido a las estrellas de los sesenta y setenta. Se está convirtiendo en una rockstar». «Como directora creativa no puedo permitirme ofrecer el mismo montaje dos veces. El show del lunes en Ushuaia, por ejemplo, quería que tuviese un toque más poético y de ahí la bailarina».

 

Fogueada con los medios, atiende a las preguntas en castellano y responde en francés. «Detrás de cada show siempre hay mucho trabajo oculto, necesario para que todo funcione. David pincha y yo me encargo de la parte más artística», declaraba. Esos roles quedan reflejados durante la presentación de la nueva pista de baile. Aparecían juntos, posaban y se dejaban fotografiar. Pero David se iba y Cathy se quedaba. Su marido lo sabía y en la misma editorial que escribió con motivo de una portada del magazine de «Pacha» dedicada a su esposa añadió: «Cathy trabaja muy duro para ofrecer a la gente la mejor fiesta de su vida. Es su atención al detalle: el show, el diseño artístico, el merchandising, el trato VIP. No importa el éxito que hayamos tenido, sigue trabajando en la puerta para dar la bienvenida a nuestros invitados».

 

Ella por su parte se definía como «madre, empresaria y esposa» (tiene dos hijos junto al Dj, Tim Elvis, de 8 años, y Angie, de 5). «El secreto para poder con todo es la organización. Hagas lo que hagas que sea siempre al 100%. Si estoy con mis hijos, estoy solo con ellos y si estoy trabajando estoy centrada al completo en el trabajo».

 

Por eso se volcaba con «F*** Me I’m Famous», la marca de la ya expareja y en la que siempre aparecía primero Cathy, no David. Era uno de los filones más rentables del tándem y abarcaba desde las fiestas rotuladas con ese nombre, hasta los recopilatorios musicales editados por su exmarido, pasando por el más variopinto merchandising. «Pero para mí es algo más -explica Cathy-. Lo planteo como una filosofía, la misma que permite que cuando alguien vea la marca o escuche hablar sobre ella siempre piensa en Ibiza y en su fiesta. Ese es el secreto». La noche ibicenca era de los Guetta. Y Cathy, su reina.

 

 

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