| Por: |
Richard Rodriguez
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01-07-08 | |
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Leila Mejía renuncia de Telemicro tras lío con Gianni Paulino
 Leila Mejía presentó su renuncia del canal 5. |
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"Quedó en evidencia que si yo puedo ser injuriada, difamada y agraviada por la esposa de una persona que labora junto a mí, y esa persona no defiende la verdad que muy bien conoce, no merece la pena, ni el disgusto, ni la indignidad que significaría continuar desarrollando mi trabajo en su compañía"
A continuación la copia de la carta enviada por Leila Mejía a Juan Ramón Gómez Díaz, presidente Grupo Telemicro, a quien le envió la renuncia.
Distinguido señor Gómez Díaz: Por medio de la presente tengo a bien reiterarle, en esta ocasión de manera formal, mi renuncia a la posición de comentarista en el programa Matinal del canal 5 de las empresas Telemicro.
Como le expliqué en conversación sostenida con usted el pasado viernes 27, resulta un imperativo de dignidad para mí no continuar laborando junto al señor Danny Alcántara. Usted conoce las razones, pues se las expuse ese día, pero a fin de dejar constancia escrita de las mismas, voy a hacerle en esta comunicación una sucinta exposición sobre los hechos que dieron origen a ellas.
El periódico Listín Diario publicó, el jueves 26, una nota de prensa enviada por la esposa de Danny Alcántara a todos los medios impresos y digitales, en la cual me atribuía a mí culpa en un error cometido por los periódicos, que cambiaron el nombre de la fundación de la que soy fundadora por otro, y que el mismo había sido una manipulación deliberada de mi parte con fines malsanos, atacando con ello violentamente mi honor y mi moral.
Tanto usted, como Danny Alcántara y todos los empleados de Telemicro conocen muy bien, porque lo he promocionado en numerosas ocasiones a través de ese medio, que soy fundadora de la Juventud Nacional Comprometida Inc., (Junco) y que la misma, entre sus incontables actividades benéficas, había realizado recientemente un concierto a beneficio de un orfanato en Jimaní. Mi papel como fundadora de Junco y las actividades y conciertos que Junco ha realizado se han promocionado frente a Danny Alcántara, en Telemicro, así como en todos los medios de prensa nacionales desde el año 2004 cuando tuvo lugar su incorporación formal.
Los medios de prensa, como es muy común en todas partes, cometieron el error de sustituir el nombre de Junco por el nombre Manos Arrugadas, error que para cualquier persona seria y en su sano juicio, no constituye nada más que lo que simplemente es: un error material de prensa, tan común como desprovisto de intenciones.
Sin embargo, Danny Alcántara, a pesar del conocimiento de primera mano sobre Junco y mi desempeño en dicha organización, permitió, en una inexplicable actitud que se me antoja cómplice, que su esposa, la señora Paulino de Alcántara, saliera al ruedo de los medios de prensa a difamarme a mí, a mi fundación y a tratar de destruir mi honra.
Usted recuerda que cuando estuve el viernes pasado en presencia suya y del señor Danny Alcántara le advertí sobre el nivel de agravio que había sido cometido en mi contra, dándole la oportunidad de explicarse o de resarcir el daño, pero que el mismo simplemente respondió con un escueto "demándame". Dejando así clara su postura de notoria indiferencia y aparente complicidad.
En tal sentido, quedó en evidencia que si yo puedo ser injuriada, difamada y agraviada por la esposa de una persona que labora junto a mí, y esa persona no defiende la verdad que muy bien conoce, no merece la pena, ni el disgusto, ni la indignidad que significaría continuar desarrollando mi trabajo en su compañía. Más lejos aún, el señor Danny Alcántara se prestó a dar publicidad en el medio digital Proceso, que dirige, de tales injurias.
Yo lamento con respecto a usted tomar una decisión que no es de su agrado, tal como me lo advirtió en la conversación que al respecto sostuvimos, especialmente porque a usted agradezco el trato elegante y cordial que ha tenido conmigo, al igual que el trato que recibí de Persio Maldonado, Bienvenido Rojas y todo el equipo técnico y de prensa, el personal de seguridad y administrativo de Telemicro, los cuales me demostraron, a lo largo de este año junto a ellos, una excepcional calidad humana y un compañerismo cercano a la familiaridad.
Pero los agravios recibidos de parte de la esposa de Danny Alcántara, con la aquiescencia y hasta complicidad del mismo, superan en dimensión cualquier otro disgusto que yo haya tenido en el pasado o presente en cualquier otro lugar y, bajo esas premisas, todo lo demás palidece, lamentablemente, provocando la necesidad de abandonar un lugar de trabajo que uno sólo de los compañeros, con su actitud infame, ha tornado indigno.
De hecho, nunca en mi vida había recibido una agresión de tan nefasta naturaleza como la recibida hoy de parte de la esposa de un compañero de trabajo. Tan grave, que me ha hecho repensar sobre si al final vale o no la pena hacer labor social en un país donde el corrupto es un señor que se venera y el que dedica dinero, tiempo y trabajo humanitario es agredido despiadadamente por quienes se dejan guiar por sentimientos primitivos como la envidia.
Tenga usted la certeza de que quedaré siempre su segura servidora, así como lo seré también de todo el valioso personal de Telemicro, dejándoles la plena seguridad de que donde quiera que yo esté, en cualquier área de trabajo que me desenvuelva o cualquiera de mis facetas, como comunicadora, como abogada, como catedrática, pueden todos contar conmigo como la amiga desinteresada que fui y seré.
Mientras, me despido, con grandes sentimientos de consideración y estima, Leila Mejía.
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