“Aunque la gente no crea, soy muy tímido y en el medio de la radio la gente no puede ser así. Aquí hay que tener un poco de mala fe, de maldad, de odio, y eso no va conmigo. Para lograr muchas cosas hay que tener un cierto grado de lambonismo, andar detrás de los jefes, celebrarles sus chistes, y andar con ellos a todos lados”. Así piensa el locutor Ross Peña.
Iindicó que por ser como es nadie nunca ha pensado en él para dirigir una estación radial. El está ahora concentrado en su emisora virtual saboramerengue.com. Comentó que se tiene que ser una especie de limpia saco, lambón e hipócrita para poder alcanzar muchas cosas en este medio.
Aunque admite que si tuviera que regresar el tiempo y volver de nuevo primero enterraría al Ross Peña estúpido que fue y se convertiría en una persona más negociante, un poco cínico, habilidoso, alegre, triste y con tacto para saber manejar algunas cosas.
“Eso seguro me permitiría andar en el Mercedes Benz negro que es mi sueño, y poder tener muchas cosas que anhelo”, dijo Peña, quien celebra la llegada de su primera hija, a pesar de que él ya pasa de los 40 años.
CÓMO SALE AL AIRE
Cuenta que montar saboramerengue.com le costó más de cien mil pesos. Compró dos computadoras, de unos 40 mil pesos, una consola de 16 canales profesionales (1600 dólares), un micrófono DIN australiano de 600 dólares, un audífono de 150 dólares, paga un servidor de 12 mil pesos mensuales y un local, entre otros gastos.
“Lo que no estén en internet se van a quedar fuera del negocio, porque es la radio del futuro”, señaló.
Saboramerengue.com tiene 11 meses en internet, el 24 de julio cumple un año, y ya cuenta casi con 60 mil visitas de países como Japón, Holanda, Suiza, Italia, Argentina, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Venezuela y otros países que les gusta escuchar todavía merengue. En ella Ross Peña solo coloca merengues clásicos.
DE ÉL
Llegaba la década de los 80 y un joven cargado de sueños y con un amor inmenso por el micrófono pensaba entrar a la estación de radio más popular en ese entonces.
No tuvo que hacer casting, ni pasar mucho trabajo, un día Radio Universal necesitaba un locutor joven que viniera a sustituir un veterano que se iba, y así Ross Peña llegó a formar parte de un staff de locutores que para esa época lo formaban Sandy Almeida, JR, Carlos José Rosario, Héctor José Torres y Mariam de la Mota, entre otras figuras.
Un poco nostálgico y con un rojo en los ojos, que pudieran ser unas lágrimas, Ross Peña revela que quizá le faltó un poco de agresividad en el mercado para que alguien se interesara por él y lo llamara para que dirigiera alguna estación radial.